¿Qué tan rápido morirías si te trasladan a otro tiempo?

Digamos que te mandan a hacer un mandado al Japón de los samuráis, ¿cuánto tiempo tardarías en perder tu cabeza?

¿Supongamos que es en la Polonia justo antes de la invasión nazi? ¿Cuánto tardarías en ser fusilado?

¿Qué tal si te pongo en el paso de la horda mongol del siglo 11 o 12?

¿Cuánto tiempo conservarías tu sangre en los bosques de Transilvania viajando con Van Helsing?

Hubo momentos en la historia donde tardabas más en nacer que en morir, cuando era más difícil llegar a los 30 que sacarse una lotería que no existía.

Imaginemos…

Que te pongo en medio de Europa entre los años 1347 y 1351. Lo más probable es no duraras más de 3 días. Eso es lo que duraba en promedio la gente una vez que la Peste Negra los alcanzaba. No olvides que esa calamidad mató cerca del 60% de la población en todas las principales ciudades europeas. Según algunos estimados dejó 200 millones de muertos.

Imaginemos…

Que es el año 1666 y te pongo en Londres a comienzos de septiembre. Por ahí andaba nada menos que Isaac Newton echándole ganas a sus ideas y estudios. Lamentablemente no es probable que duraras más de cuatro días porque fue en ese momento en el que el Gran Fuego de Londres ocurrió arrasando el 80% de la ciudad.

Imaginemos…

Que viajas por el túnel del tiempo a Irlanda en 1845. ¡Qué inoportuno! Porque lo que muchos consideran la peor hambruna de los tiempos modernos se inició justo ese año. Morirse de hambre no es rápido pero los irlandeses, extremadamente debilitados por la falta de alimento, fueron presa fácil del tifus, que los mataba en 12 días.

Imaginemos…

Que vas a China en el 200 A.C. El chance de que te recluten para el gran proyecto de la Muralla China es muy grande y una vez allí los chances de muerte son aún peores. Caerte de la muralla, morirte de hambre o que te mataran a palos. Escoge tu veneno. Más de un millón de personas fueron forzadas a trabajar en esa obra y sólo regresaron unas pocas decenas de miles.

Imaginemos…

Inglaterra, 1851. La Revolución Industrial y sus monstruosas fábricas que tragaban vidas y vomitaban humo, en donde las condiciones de seguridad y prevención eran desdeñadas como irrelevantes. Si acaso alguna vez eran traídas a colación la preocupación duraba 10 segundos. Fue el año de la epidemia de tuberculosis. De cada cuatro muertos uno era por TB, 25%. Por lo menos no era tan rápido, podías durar unos pocos meses. ¿Eso es algo, no?

Lamentablemente, hoy día, todavía hay lugares así de peligrosos. Si no estás en uno de ellos da gracias a Dios.