¿Qué tienen en común un leopardo, un camello y la normalidad?

¿Y quién te dijo que la jirafa es normal?

Yo te aseguro que el primer hombre que vio a una jirafa se frotó los ojos una y otra y otra vez tratando de despejar la ilusión. Quizás se preguntó cuál de las extrañas comidas africanas del día anterior había afectado su cerebro.

Esto a pesar de que ya debía estar acostumbrado a la imposible fauna africana. Pero aún después de ver a un hipopótamo, a un rinoceronte y a un elefante, la jirafa aun sorprende.

La jirafa es un animal que no debería estar ahí donde está. La jirafa es un animal que se especializó en desafiar leyes. La jirafa es el dedo de la evolución empujando hasta el límite la pared elástica de lo que es posible en biología.

No duermen

Durante mucho tiempo se pensó que la jirafa no dormía porque lo hacen tan poco que fue fácil confundir a los zoólogos. Sólo duermen durante 4 horas al día y lo hacen en cortos intervalos.

Tú sabes lo modorro que uno está cuando se desierta. Ahora, ¿te imaginas a una jirafa adormecida, alarmada por un ruido que pudiera ser un león, tratando de levantar esa grúa que tiene por cuello rápidamente?

Extraño híbrido

Los antiguos romanos, los primeros occidentales en ver una jirafa, creían que era un cruce entre un camello y un leopardo. De allí el nombre que le dieron camelopardalis. Esta improbable historia de amor inspiró su nombre científico Giraffa Camelopardis.

Por otro lado los chinos creían que eran producto de un cruce entre un caballo y un dragón. ¿Cómo se hubiera llamado entonces?

Como todo lo demás

Una de las subespecies fue incluida apenas el año pasado en la lista de especies en peligro. La población de jirafas en general ha decaído 40% en los últimos 30 años, y de la subespecie en cuestión, la jirafa de Rothschild, sólo quedan 670 ejemplares para el año 2010.

No son mudas

Durante mucho tiempo se pensó que lo eran ya que no producían ninguna llamada, o grito, como cualquier animal que se precie de serlo. Hizo falta una investigación dedicada, hecha por la Universidad de Viena, para determinar que sí, que son capaces de producir sonido, una especie de zumbido ronco de muy, casi inaudible (para nosotros), baja frecuencia.

La utilidad del cuello

Para comer las hojitas de arriba. Quizás.

Para poder ver enemigos desde lejos. Quizás.

Para usarlo como un látigo en peleas por hembras. Quizás.

Lo cierto es que nadie sabe con exactitud el porqué de ese tan largo cuello.

La jirafa y los astronautas

Su especial sistema circulatorio le garantiza a la jirafa no desmayarse cada vez que baja la cabeza para tomar agua. Sus vasos capilares pueden contraerse y dilatarse para regular la presión sanguínea y en ellos hay válvulas que garantizan el flujo de sangre sólo en una sola dirección. Todo esto inspiró y ayudó a diseñar trajes espaciales, y también el sistema de presión negativa para las piernas que le permite a pilotos soportar maniobras de altas Gs.