¿Recuerdas a Blu? Ahora está extinto

Blu es el protagonista de la película Rio de la 20th Century Fox, lanzada en el 2011 y dirigida por el brasileño Carlos Saldanha.

Rio narra las aventuras de Blu, un guacamayo azul que nace en Brasil pero es capturado por los traficantes de animales y llevado a los Estados Unidos. Una vez adulto Blu emprende un viaje de búsqueda desde Minnesota hasta Brasil, en donde conoce a Perla, otro guacamayo azul, de la que se enamora y con la que finalmente se casa y tienen un bebé.

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Blu pertenece a la especie de guacamayo brasileño conocido como guacamayo de Spix, o arara Spix, cuyo nombre oficial es Cyanopsitta spixii en honor al explorador y zoólogo alemán Johan Baptist von Spix, quien capturó un espécimen en 1819. Sin embargo el primero que los describió científicamente fue el naturalista alemán Georg Marcgrave en 1638.

El arara Spix, originario del estado de Bahía, es un bello y raro guacamayo todo cubierto en tonos de azul con pico negro y cara con unos parches de color muy claro, en ocasiones blanco.

 

Es de tamaño mediano con un hábitat restringido a las áreas de selva seca aledañas al Rio São Francisco, donde es común el árbol tabebuia, del cual el ave depende para su comida y nidos.

Debido a su hábitat limitado y especializado el Spix nunca fue muy numeroso y cuando comenzaron a sumarse los problemas de deforestación su supervivencia se hizo crítica rápidamente.

En el año 2000 se avistó un macho en la zona noreste del estado de Bahía. Luego hubo que esperar 16 años más para tener el último avistamiento oficial de la especie.

Según la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) la especie está extinta en estado salvaje.

Su existencia está ahora exclusivamente en manos de algunos programas de cría cautiva.

El gobierno brasileño prohibió su captura y comercialización excepto para programas de cría o de investigación. También conduce un proyecto llamado Ararinha-Azul para restaurar hábitats y liberar especímenes nacidos en los programas de cautividad.

Para cuando Spix capturó su ejemplar en 1819 el ave ya era raro después de 100 años de ataques a su hábitat por quema y deforestación. Tomando en cuenta el grado de degradación que ha continuado desde entonces es simplemente un milagro que el ave no se haya ido mucho antes.

El bello y raro guacamayo azul Spix es otro animal que dejamos ir. Todavía, en el fondo, creemos que podemos hacer eso sin sufrir consecuencias, que podemos darnos el lujo de seguir permitiendo que se pierdan especie tras especie sin sufrir consecuencias.

Qué equivocados estamos.

El mundo es ahora más pobre sin el guacamayo azul.