Debate: crecer cerebros de Neandertal. A favor y en contra

Científicos del Instituto de Antropología Evolucionaria Max Planck en Leipzig, Alemania, están trabajando para crecer y desarrollar partes de cerebros genéticamente iguales a los de Neandertales, extintos desde hace unos 40.000 años.

Estos cerebros organoides, como se le llama a la versión simplificada todo órgano producido a partir de células in vitro, tienen el tamaño de una lenteja y son engendrados a partir de células madres humanas modificadas para expresar genes Neandertales.

Estos organoides no tienen la capacidad para generar pensamientos o sentir nada, pero reproducen algunas de las estructuras fisiológicas fundamentales de un cerebro adulto.

Los científicos esperan poder diferenciar las características que nos permitieron ganar la carrera de la evolución y supervivencia.

Al hablar del órgano principal que soporta los procesos de pensamiento, razonamiento, e interpretación de estímulos, siempre surgen las consideraciones éticas sobre la necesidad y límites de estos experimentos.

A favor

  • El estudio de estos organoides nos permitirá descifrar las cualidades humanas que compartimos con nuestros primos y cuáles nos diferencian, ayudándonos a esclarecer el parentesco y definir si somos todos subespecies de un mismo género o si pertenecemos a especies completamente separadas.
  • Por otro lado las diferencias en las estructuras físicas de los cerebros nos podrá dar claves sobre qué fue lo que nos hizo prevalecer sobre los Neandertales, cuáles habilidades cognitivas nos ayudaron a sobrevivir y qué carencias los llevó a ellos a la extinción.
  • A un nivel más general proporcionará datos sobre el funcionamiento de las neuronas y qué nos hace a nosotros tan especiales.
  • Podremos saber con exactitud si hubo cruces entre las dos razas y qué tan penetrantes esos cruces fueron.

 

En contra

  • Puede que esos “cerebros” organoides no estén completos pero tenemos una historia repetitiva que demuestra que nosotros no sabemos parar cuando conseguimos una vena investigativa interesante. Pronto vendrá alguien que estimará necesario para tal o cual cosa, crecer un cerebro Neandertal completo.
  • Aseguran que los organoides no pueden generar pensamientos, pero nadie sabe con certeza cuándo un cerebro deja de ser solo un organoide y pasa a ser el órgano asiento de la conciencia.
  • Tocamos de nuevo el viejo tema de las células madres y su propio tema ético. Para obtener células madres de calidad se tiene que iniciar un ser humano para luego detener su desarrollo y usar sus células.
  • Esto es un paso previo que facilita y condiciona a la comunidad para aceptar la futura clonación de un ser sensible y cognitivo como un Neandertal usando un vientre humano.

Como siempre en este tipo de investigación lo fundamental es tener claros desde el principio cuáles son los límites que se van a imponer sobre los procedimientos y alcances del experimento.

De lo contrario es sumamente fácil cruzar barreras que no tengan vuelta atrás.