La surreal historia de tres extraños idénticos

Separar a unos hermanos, ya sea por razones de peso, como no poder mantenerlos, se puede tratar de entender. Si es por algún convenio entre los padres, costaría un poco más entenderlo, pero separarlos por un experimento científico es algo netamente perverso.

Esta es la historia de unos trillizos que fueron separados al nacer, con el único fin de ser utilizados como conejillos de india.

El doctor psicoanalista Peter Neubaur, dio en adopción  tres niños a diferentes familias, aparentemente de manera legal, pero bajo estricto secreto. La idea del experimento era supervisar el comportamiento de los niños durante 12 años. Los padres de cada niño visitaban al doctor Neubaur una vez por mes, allí los padres adoptivos informaban del comportamiento de cada niño. Este maquiavélico doctor media la conducta de cada uno desenvolviéndose en diferentes ambientes socioeconómicos.

Robert Shafran, Eddy Galland y David Kellman, son los nombres de estos hermanos objeto del experimento. El primer encuentro ellos se dio en la universidad cuando el compañero de habitación de Eddy, Michael Domitz, cambia de facultad y al presentarse en su nuevo dormitorio, conoce a Robert. Como era de esperar, Michael quedo pasmado con el parecido entre Eddy y Robert. Empezó a hacer preguntas y a sacar conclusiones, el parecido era insólito, la fecha de nacimiento era la misma.

En ese momento buscó la manera de poner en contacto a los dos hermanos. ¿Simple casualidad o seria el destino tratando de poner a cada quien en su lugar?

Ya con 19 años, los hermanos hicieron sus propias investigaciones, descubrieron que tenían otro hermano. Y no solo eso, hubo un cuarto hermano que murió al nacer.

Los medios de comunicación se enteraron, e hicieron posible el reencuentro de los tres extraños idénticos. David, Robert y Eddy sentían una alegría insuperable al empezar a conocerse después de 19 años, los tres a menudo decían que era como un milagro. Resulta que a pesar de que no crecieron juntos, tenían el mismo coeficiente intelectual, el mismo gusto en comida y en las parejas, hasta practicaban el mismo deporte.

Al pasar de los años, en su esencia, no eran tan compatibles. Robert era bastante sensible y Eddy poseedor de un temperamento inestable que lo llevo al suicidio a la joven edad de 33 años.

La ficción normalmente es basada en la vida real, en este caso la realidad de estos hermanos, parece basada en la ficción.