…¡pero sigo siendo el reyyyy!… La historia de los mariachis

Desde el siglo XX, México ha explorado una nueva tendencia cultural que lo dio a conocer como el país que es actualmente; gracias a canciones como “Cielito Lindo”, “Pero sigo siendo el Rey” o las tan sonadas “Mañanitas”, los Mariachis causan revuelo en las festividades.

El origen del mariachi principalmente es producto de un choque de culturas indígenas y española. A través de la religión los españoles evangelizaban usando la música usando la guitarra y el violín, pero fueron los indígenas los que incluyeron el ritmo tan especial. En los siglos XVI y XVII esa música incursionó en México y agregando un ritmo melódico y nativo dio a conocer los famosos mariachis.

Se dice que esta palabra deriva del termino francés “mariage” que significa matrimonio, por el surgimiento de la invasión francesa a México, pero dicha teoría es desmentida. Otro origen dado es el nombre de un árbol, cuya madera es muy resistente y es utilizada para la fabricación de las guitarras de cierto género musical; este árbol se comenta que proviene de las zonas de Jalisco y Michoacán.

Hay diversos tipos de mariachis, desde el tradicional en los que predominan los instrumentos de cuerda, incluyendo arpas o acordeones, se caracterizan por vestimentas típicas del campo; más adelante, en los años 50, llegó el mariachi moderno, éstos incluyeron la trompeta como instrumento y su distinguido traje de charro.

Los mariachis tradicionales componen ritmos arribeños, abajeños y costeños, mientras que los modernos se lucen más con el estilo ranchero, polkas, valses mexicanos, en otras palabras canciones regionales.

Los charros o mariachis modernos suelen vestir como jinetes de hacienda, una tela muy resistente de colores neutros en sus trajes como el blanco, el negro y probablemente tonos marrones. Además de eso, los mariachis modernos lucen las peculiares botoneras de plata o acero, aquellas que adornan sus trajes de manera uniforme o artesanal.

A diferencia de los modernos, los tradicionales son más sencillos, los sombreros eran de paja, y los trajes eran de algodón.

Los mariachis han incursionado en el mundo del cine mexicano donde se dio a conocer de manera internacional con actuaciones de Jorge Negrete, Luis Aguilar, Pedro Infante, entre otros pioneros del género. Algunas de estas películas son: “Dos tipos de cuidado”, “Allá en el rancho grande”, “El Rebelde”, entre otras.

A pesar de ser popularizado en México, en otros países como en Venezuela y Colombia los mariachis son contratados para animar festividades, cumpleaños, bodas e incluso divorcios. En Estados Unidos, también se realizan fiestas en conmemoración a la cultura mexicana y la Batalla de Puebla, también conocido como la festividad de Cinco de Mayo.

Debemos agregar que los mariachis no solo cuentan con hombres que tocan instrumentos, también hay hombres y mujeres mariachis dedicados al canto.

La Unesco nombró a los mariachis como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en el año 2012, para que las nuevas generaciones mantengan la tradición.

Actualmente, en México existe la escuela Ollin Yoliztli Garibaldi, fundada en junio del año 2013, para educar y formar a los pequeños interesados en la profesión del mariachi. Esta escuela incentiva a los jóvenes en actividades como el manejo de los instrumentos, la composición y arreglos musicales.