¿Pescar con fuego? En Taiwán te enseñan cómo

Pero apresúrate porque esta ancestral técnica está desapareciendo. O mejor dicho, los pescadores que la practican se reducen con cada año que pasa.

Las condiciones para pescar con fuego son bastante limitadas, comenzando por el momento del año en el que es posible hacerlo. Los pescadores tienen que aprovechar los meses que van de Mayo a Julio y esto se ve aún más reducido debido a tormentas de estación que golpean ocasionalmente.

La pesca solo puede realizarse de noche y todos los pescadores que aun usan este antiguo arte tienen más de 60 años de edad.

Por todo esto la pesca con fuego está desapareciendo.

Todo sucede en la bahía de Huangguang, frente a la pequeña ciudad pesquera de Jinshan, al norte de Taiwan.

De día la bahía es como cualquier otra donde la pesca es practicada, pero de noche sus aguas se transforman en un amplio escenario iluminado por un pálido resplandor producido por menos de una decena de viejos botes, con viejos pescadores a bordo, que salen a buscar sardinas.

De noche los peces son atraídos por cualquier fuente luminosa y los pescadores de Jinshan aprendieron, hace cientos de años, a darles a los pececitos lo que ellos querían.

La zona tiene abundantes recursos de piedra sulfurosa y los pescadores producen a partir de ella gas que conducen a través de un tubo de bambú hasta una antorcha proyectada desde la popa por encima de la aguas.

La llama de azufre, de un peculiar amarillo intenso, es un magneto para las sardinas que se desviven por alcanzarla, reuniéndose en masa cerca del bote y dando saltos espectaculares fuera de su elemento. Los pescadores solo tienen que dejar caer redes para atrapar la comida.

La pesca es intensa y puede durar hasta 12 horas. Este énfasis es necesario debido a las restricciones que el clima de temporada y el ciclo de vida de la sardina les impone. Ese es el momento de pescar y no otro. La ganancia es buena, una noche puede producir entre 3 y 4 toneladas de pescado con un precio de venta de unos 5.000 dólares. Quizás es este agotador trabajo impuesto por esta exótica forma de pescar la que le quita el atractivo para las nuevas generaciones de pescadores que, poco a poco, han dejado de practicar este tradicional método de pesca.

El gobierno local hace esfuerzos para mantener la tradición subsidiando a los pescadores que la mantengan y organizando turismo centrado en visitas nocturnas a la actividad.

La pesca con fuego. Solo el hombre es capaz de unir estos dos opuestos, desdibujando los límites que dicta la naturaleza, convirtiéndolos en un conjunto viable y útil.