7 extraños e inusuales árboles

Los árboles son engañosamente simples, engañosamente pasivos, engañosamente vulnerables.

Y totalmente fascinantes.

En el árbol se hacen uno la luz del sol y la oscuridad de la tierra, la fuerza de la tenacidad y la expresión de la inocencia.

Hace millones de años eran la única casa y fuente de comida que conocíamos, y cuando nos bajamos para comenzar nuestro viaje de exploración nos llevamos sus semillas para seguir teniéndolos cerca.

Con los árboles hicimos libros.

Nos han enseñado infinidad de lecciones y hoy son más fascinantes que nunca.

La celda del Baobab

En las afueras del pueblo de Derby, Australia occidental, hay un árbol que tiene 14 metros de circunferencia y una vez a alguien se le ocurrió cavar una celda en su tronco como lugar de detención temporal para delincuentes. Se calcula que tiene unos 1.500 años de edad.

La sangre de dragón

El archipiélago de Socotra se encuentra en el Océano Índico y es el hogar del árbol sangre de dragón. Este árbol, que puede alcanzar los 10 metros de altura, es un monocotiledónea, más una hierba que un verdadero árbol. Produce ramas sólo en el tope y su savia es roja sangre. Esta savia, además de darle el nombre, es considerada curativa y usada además como tinte y para barnizar violines.

El jabuticaba

Un extraño árbol brasileño que produce fruto directamente desde el tronco. La fruta es comparada a la uva y con ella se hace jugo y hasta vino.

Pennantia baylisiana

Sólo hay un ejemplar conocido de este árbol y es una hembra. Fue encontrado en las islas Tres Reyes al norte de Nueva Zelandia y hasta ahora el macho es desconocido. La autopolinización no funciona porque los frutos producidos son estériles, no tienen semilla. Sin embargo se han hecho esfuerzos por cultivarlo mediante brotes.

El kauri

También de Nueva Zelandia este árbol puede crecer 50 m de altura y 15 de circunferencia. No es tan alto como una sequoia pero mantiene su grosor hasta arriba por lo que el volumen de madera producido por árbol individual no tiene rival en el mundo. Se ha podido usar madera de este árbol después de haber estado enterrada por 50.000 años.

El boojum

Este árbol a primera vista parece un cactus, no tiene ramas, su madera es muy suave por lo que crece sinuosamente hasta los 20 metros, sus hojas, pequeñas para evitar pérdida de agua cubren todo su tronco. Se encuentra en Baja California.

El eucalipto arcoíris

Nativo de Filipinas este árbol despliega una gama de varios colores en su corteza como una abstracta obra de arte. La corteza va cambiando de colores con el tiempo hasta que se vuelve marrón y se cae. Es cultivado para hacer papel.