Debate: ¿Es la andadera buena para tu bebé? A favor y en contra

Se supone que facilita la transición del niño para que éste aprenda a caminar más rápido y de forma segura.

Pero parece que la andadera, o andador, no es tan seguro como lo pintan y las cifras de infantes heridos en accidentes en donde las andaderas estaban involucradas siguen siendo altas.

Tampoco parece que su principal beneficio, ayudar al bebé a caminar, es muy sólido.

A pesar de todo esto las andaderas siguen siendo un artículo muy presente en los ambientes con niños pequeños.

Historia

Es un artefacto muy antiguo cuyos primeros records de su uso están dados en obras de arte del siglo XIV y XV. Ya un médico del siglo XVI lo recomendaba para enseñar a los niños a caminar. En ese entonces el diseño era muy sencillo, un aro superior de madera y varias patas con ruedas.

A favor

Siempre se ha propuesto como una ayuda, no sólo motivar al niño a caminar, sino para promover su actividad general.

El niño, con su peso soportado por la estructura de la andadera, puede mover sus piernas y comenzar a coordinarlas en función de su instinto de locomoción.

Además el bebé puede dedicarse a otras actividades que lo estimulan, actividades a las que no tendría acceso sin el andador, como la exploración de nuevos espacios.

La andadera les da una nueva sensación de libertad que los niños disfrutan sobremanera.

Por otro lado facilita el trabajo de los padres al permitirles estar más cómodos y tranquilos durante esa etapa tan delicada cuando los niños comienzan a gatear y moverse de aquí para allá.

En contra

Los argumentos en contra se dividen en dos categorías.

Unos llaman la atención sobre la sobrevaluada capacidad del andador para preparar al bebé durante la etapa de aprendizaje motriz. Hay investigadores, pediatras, fisioterapeutas, etc., que desaconsejan su uso aduciendo que en vez de ayudar la andadera retrasa el adecuado  desarrollo del niño.

Otra vertiente de los que se oponen tiene que ver con la seguridad ya que, a pesar de los adelantos en el diseño y en las mejoras concernientes a ese sensitivo asunto, los accidentes continúan sucediendo.

Un bebé puede llegar a desarrollar velocidades de 1 metro por segundo a una edad en la que están muy lejos de desarrollar y menos aún de dominar ninguna adecuada coordinación.

Es por eso que varios países han prohibido su venta y uso.

Alternativas

Existen centros de actividad para niños que todavía no caminan que les permiten jugar y entretenerse en una posición erecta sin los peligros de una movilidad descontrolada.

Tratándose de algo tan precioso como un bebé vale la pena considerar con mucho cuidado el probable uso de estos aparatos.