3 otras maneras en las que estás matando tu auto (III Parte)

En el momento en que sacas tu auto del lote del concesionario, el mismo comienza a perder valor. La buena noticia es que puedes controlar en parte la velocidad de la depreciación cuidando su nuevo automotor. Al pasar un poco de tiempo y cambiar algunos hábitos, puede evitar el matar tu auto.

1) No prestar atención al programa de mantenimientoAlgunas personas creen que el programa de mantenimiento publicado en el manual del propietario está diseñado principalmente para garantizar un flujo constante de ingresos al departamento de servicio del distribuidor. Eso no suele ser el caso. El mantenimiento periódico adecuado es esencial para reemplazar las piezas desgastadas e identificar pequeños problemas antes de que se vuelvan costosos.

Un ejemplo es la correa dentada que algunos fabricantes sugieren reemplazar a unas 60,000 millas. Si esa correa falla, es probable que tu motor se autodestruya de adentro hacia afuera, con válvulas dobladas y rotas ensuciando el interior del bloque del motor. Cada vez más fabricantes de automóviles están incluyendo el servicio de los primeros años con la compra de un vehículo, por lo que la única inversión que debe hacer es su tiempo.

2) Postergar las reparacionesLas reparaciones cuestan dinero, pero postergarlas puede costarte aún más. Retrasar la compra de nuevas pastillas de freno, por ejemplo, puede llevar no solo a problemas de seguridad sino también a la necesidad de reemplazar componentes costosos como los rotores de freno. No reemplazar un faro puede costarte el precio de una multa de tráfico. Un filtro de aire en la cabina puede parecer trivial, pero si se atasca tanto que hace que el ventilador del calefactor se ralentice hasta que falla, tendrás una factura de reparación costosa.

3) No lavarlo regularmente¿De verdad debemos recordar este punto? Lavar tu auto no solo hace que se vea bonito. También se deshace de los productos químicos que pueden causar daños u oxidación. Si vives en un área donde se usa sal durante el invierno, lavar tu automóvil es una manera crítica de evitar que el óxido se coma el tren de rodaje de su vehículo.

Muchos lavadores automáticos cuentan con rociadores que llevan agua al tren de rodaje del vehículo. Si no puedes encontrar uno, debes hacerlo tú mismo en un esfuerzo por eliminar la mayor cantidad de sal de carretera que puedas. Durante la primavera y el verano, la savia de los árboles y los excrementos de aves que se dejan en los vehículos pueden introducirse en la pintura y deben eliminarse lo antes posible.