¡Entérate! Cada año se producen 100 kg de trigo por cada habitante del planeta

¿Desde cuándo no te das el gusto de comerte un rico y delicioso pastel?, o tal vez, unos suculentos tallarines, o un donut. ¿Qué tal?, una Kit Kat (galleta rellena cubierta con chocolate), Milky Way, galletas, profiterol, o simplemente una hogaza de pan. Pero, ¡Ah, ya sabemos! No quieres romper tu dieta. Entonces descubre cómo puedes disfrutar de estos manjares sin romperla.

El trigo es uno de los alimentos más antiguos del planeta, existe hace más de 12 mil millones de años y se origina de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates. Este cereal se cultiva en todas partes de la tierra excepto en la Antártida. ¿Sabías que?, El American Journal of Clinical Nutrition demostró que el trigo integral es una buena opción para los pacientes obesos. De allí, es que decimos que sí puedes comer estos deliciosos dulces sin sentir culpa por romper tu dieta.

Muy aparte de ser nutritivo también es medicinal. Una investigación realizada en Women’s Cohort Study del Reino Unido, aseguró que una dieta rica en fibra es de suma importancia para que la mujer mantenga el cáncer de mama a raya. Y aquí es donde entra en acción el trigo por ser un grano de asombrosas vitaminas, y las mujeres solo necesitan consumir 30 gramos diariamente para reducir el riesgo de cáncer de mama.

Este maravilloso cereal es el más cultivado en el mundo y el más sano, porque asegura una dieta rica en nutrientes, y es la base de la civilización occidental. Sorprendentemente al año se producen 760.000 millones de toneladas de este exquisito cereal además de ser el segundo cereal de mayor producción mundial. Los alimentos como el pan, la pasta, las galletas, los panecillos, los pasteles y los muffins son tan solo algunas de las delicias que se puede hacer con el trigo y ¿A quién no le gusta?

¿No digas que se te abrió el apetito? Pues, adelante, coma todo lo que se le antoje, pero eso sí, no olvides incluir en tu dieta este maravilloso cereal, porque contiene: elementos catalíticos, sales minerales, calcio, magnesio, potasio, azufre, cloro, arsénico, silicio, manganeso, zinc, yoduro, cobre, vitamina B y vitamina E. ¿Qué más se puede pedir de un simple trozo de pan, unos macarrones con queso, un pedazo de pastel, o tan solo unas galleticas?