¿Cirugía afuera del cuerpo? Ahora se puede

¿Cuánto vale la oportunidad de que el cirujano pueda ver tu órgano y practicar en él antes de la operación?

Imagínate que necesitan operar a alguien del corazón. El doctor dispone de herramientas poderosas como las imágenes tomadas por resonancia magnética que le permiten ver en detalle las condiciones dentro del cuerpo. Cuando llegue el momento de operar no hay sorpresas, él cirujano sabe lo que le espera.

Hasta que el bisturí comienza a cortar, entonces todo puede cambiar, porque no es lo mismo ver el órgano que tocarlo.

La nueva tecnología de la impresión 3D está cambiando esto.

Form Cell

Formlab, una compañía que trabaja en conjunción con el Hospital de la Universidad North Shore en el estado de Nueva York, USA, desarrollaron un sistema conocido como Form Cell que toma las imágenes de los CT y MRI y los pasa a través de una batería de impresoras 3D y dispositivos robóticos para crear una imagen detallada en tres dimensiones del órgano, tumor o parte del cuerpo.

De esta manera el cirujano puede ver y practicar con las manos en la masa antes de entrar al quirófano o incluso durante la operación en caso de encontrarse con un punto delicado imprevisto.

Beneficios

Otra ventaja importante tiene que ver con la duración de la cirugía.

En un estudio sobre operaciones practicadas en niño se encontró que las cirugías podían durar hasta 45 minutos menos cuando el doctor tenía oportunidad de practicar previamente con un modelo 3D. En otro reporte se habla de una reducción del 10% en tiempo de pabellón.

Tiempo de recuperación, mejor control y disminución de las infecciones, y reingreso de pacientes, son otras áreas en la que se han reflejado favorablemente las ventajas del sistema.

Otro aspecto interesante es la oportunidad que tiene el paciente y su familia de discutir opciones con el cirujano usando el modelo 3D para visualizar lo que se hará en el quirófano.

Problemas aún por resolver

El cuello de botella de este sistema es el tiempo de construcción del modelo en cuestión ya que imprimir un corazón para una cirugía de pecho, o parte de un cráneo para una operación reconstructiva facial, puede tomar varias horas de trabajo continuo.

Hasta ahora hay 23 hospitales en el estado de Nueva York que forman parte de la red adscrita al hospital North Shore que usan el sistema cada vez que pueden.

Es una tecnología que pronto será parte del proceso normal de diagnosis, evaluación y preparación para intervenciones quirúrgicas en una importante cantidad de casos y pacientes.