Observa las primeras señales del cáncer de pecho en antiguas pinturas

Existe la idea relativamente popular de que el cáncer es una enfermedad moderna promovida por nuestros estilos de vida llenos de alimentos refinados, llenos de conservantes y colores, de aire sucio, de radiaciones diversas, y pare de contar.

Pero no es así, los arqueólogos han establecido que el cáncer ha estado con nosotros desde el principio. En líneas muy generales el cáncer se produce por errores de codificación durante la reproducción y copiado del ADN de las células. Estos errores son causados por múltiples causas de las cuales muchas nos acompañan desde nuestro nacimiento como especie.

Quizás el cáncer es el precio que pagamos por el desarrollo de nuestras complejas biologías. Incluso los animales padecen de este mal.

Unas interesantes evidencias de la presencia del cáncer de mama entre nosotros son algunas señales que se encontraron en diversas pinturas hechas durante el Renacimiento.

Raffaella Bianucci, oncóloga de la Universidad de Warwick, llevó a cabo un estudio de los íconos del pecho femenino en el arte y su historia. Ella fue la que señaló las probables pruebas más tempranas de la presencia del cáncer de pecho.

La noche

La Noche es una obra escultórica original de Miguel Ángel que fue reinterpretada al óleo por Michele di Ridolfo del Ghirlandaio en el siglo XVI.

En la pintura se puede ver algo raro en el pecho izquierdo de la modelo, es más pequeño que el otro y muestra señales de retracción del pezón. De acuerdo a Bianucci éstos podrían ser síntomas de que ella sufriera de cáncer mamario.

El siglo XVI fue un tiempo innovador en la práctica de las ciencias médicas que incluía cirugías de tumor en los pechos.

La alegoría de la fortaleza

Esta obra fue pintada por Maso da San Friano, de Florencia, también durante el siglo XVI.

En ella se observa que uno de los pechos muestra lo que parece ser un tumor que ha roto la piel con aparente hinchazón de tejido alrededor del pezón. Los oncólogos coinciden que estos son los síntomas de un cáncer de pecho ulcerado con linfoedema.

En ese entonces la mastectomía radical era una intervención inusual y muy poco practicada por la ausencia de una anestesia suficientemente poderosa y porque no todos los médicos se mostraban dispuestos a remover lo que se consideraba un símbolo de feminidad.