Premio Ig Nobel de Economía 2018 o como una muñeca vudú es útil en la oficina

“Por logros que primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar”

¿Conoces a un jefe abusivo? Alégrate, su tiempo de enfrentar la oscura justicia del averno se acerca.

Todos hemos sido testigos del comportamiento abusivo de algunos jefes que no pueden superar su complejo de inferioridad. Todos hemos visto cómo convierten el ambiente de oficina en una cámara de tortura y humillación.

Esto siempre invoca un deseo de represalia en los empleados como un mecanismo para restaurar el sentido de justicia. Por otro lado la represalia no es la solución por variadas razones.

  • En primer lugar el desquite es práctico sólo cuando los involucrados gozan de una posición equivalente pero eso no existe con un jefe que está por encima de ti y que tiene el poder de dejarte en la calle con una cartera vacía.
  • En segundo lugar la represalia genera más rencor con su probable escalada de más abuso y maltrato activando un círculo vicioso nada favorable para el abusado empleado.
  • En tercer lugar contribuye al desarrollo de una atmósfera malsana dentro de la oficina que disminuye drásticamente la eficiencia de las operaciones.
  • En cuarto lugar eso es lo que hacen los débiles que no conocen el poder etérico del ectoplasma dirigido.

El poder del vudú

A pesar de todo el desquite es practicado por el 76% de los empleados y esta agresión es dirigida no solamente contra los jefes abusivos sino contra los otros compañeros.

La presencia universal de la retaliación en las oficinas, como respuesta al hambre universal de justicia, es indicativo de que tal vez ella tenga un rol que podría ser aprovechado mejor.

Tomando en cuenta todo esto los investigadores estudiaron el beneficio reparador de una represalia controlada para restaurar un saludable sentido de balance y justicia en el pobre empleado.

El estudio se hizo basado en tres grupos de trabajo: supervisión abusiva/retaliación; supervisión abusiva/no retaliación; grupo de control. a los grupos de trabajo se les pidió que imaginaran una situación de abuso y luego se les dejó usar una muñeca vudú por 1 minuto en un intento de manipular la represalia.

Para eso se usó una VDT, Voodoo Doll Task, o una Tarea con Muñeca Vudú, una herramienta conocida para simular daño hacia otra persona y de esta manera canalizar el impulso de castigar a ese alguien abusivo.

Los resultados demuestran que esta forma de dirigir la represalia no sólo beneficia a los individuos restableciendo su percepción de justicia sino que también recupera el desempeño profesional de la oficina en general.

Todo mediante el desquite simbólico en una muñeca vudú.

O quizás no sea tan simbólico.

Título original de la investigación: Righting a Wrong: Retaliation on a Voodoo Doll Symbolizing an Abusive Supervisor Restores Justice.

Autores: Lindie Hanyu Liang, Douglas Brown, Huiwen Lian, Samuel Hanig, D. Lance Ferris, y Lisa Keeping (CANADA, CHINA, SINGAPORE, USA)