Camarón que se duerme se lo lleva la cazuela, ¡qué exquisitez!

¿Sabes de qué va la acuicultura? Este término alude a al conjunto de técnicas que se emplea para cultivar especies de agua, tanto animales como plantas. Se trata de procedimientos que permiten criar organismos acuáticos con distintos fines. En el caso de España, varias especies de camarones vienen siendo cultivados industrialmente para el consumo humano. Los científicos agregan que, la especie en el caso del camarón de cultivo debido que alcanzan grandes tamaños del cuerpo. Estos camarones, es la de cultivo más fácil. En parte porque muestran gran tamaño, y tienen más branquia que los que se crían naturalmente.

Las bondades del camarón

Este es rico en proteínas, yodo, vitamina B12, B9, B3, colesterol, vitamina E, D, selenio, sodio, potasio, cinc y ácidos grasos esenciales, especialmente omega 3. Las proteínas de los camarones son de alto valor biológico y no aportan grasa. El camarón autóctono es el marisco que mayor precio llega a alcanzar en el mercado gallego, donde se comercializa vivo o cocido. Este es uno de los pocos crustáceos que practica canibalismo. El corazón de un camarón se localiza en su cabeza. El camarón limpiador se alimenta de las bacterias que se encuentran en la boca, branquias e incluso ojos de algunos peces.

El camarón es uno de los animales más abundantes de las charcas de nuestras costas debido a que el camarón es uno de los animales de la zona intermareal mejor adaptado a todo tipo de cambios en su hábitat: soporta alteraciones drásticas tanto en la salinidad como en la temperatura o en la proporción de compuestos nitrogenados (amoníaco, nitritos, nitratos, etc.), siendo la disminución en el nivel de oxígeno uno de los pocos factores por los que se ve fuertemente afectado.

¿Por qué se ponen rojos?

Ciertos mariscos, como los bogavantes, las nécoras y los langostinos, se tornan de color rojo cuando se cuecen debido a los carotenoides, pigmentos vegetales que adquieren con la alimentación y que están generalmente asociados a proteínas. Durante la cocción, éstas se desnaturalizan y dejan libre al carotenoide, que muestra su color.

 La mayoría de los mariscos, aproximadamente de 4 a 5 millones de toneladas métricas al año, se sacan del mar por métodos de pesca tradicionales. Pero el cultivo de ostiones, camarones y otros mariscos también ha llegado a ser cosa común, y los japoneses llevan la delantera en los progresos. Por ejemplo, ellos fueron los precursores del uso de cultivos colgantes o suspendidos en la ostricultura, una práctica que ahora se está esparciendo por el resto del mundo. Y a ti, ¿Ya te apeteció un cóctel de camarones?