Los escapes de prisiones más asombrosos de la historia. (Parte 1)

¿Has estado en prisión alguna vez? ¿Y en una de máxima seguridad? De algo sí estamos seguros: escaparse de la prisión es difícil, peligroso, potencialmente mortal y fascinante. Sin embargo, ha habido algunos “afortunados” que han logrado verdaderas proezas en lo que a evadir controles se refiere. De hecho, algunas de estas aventuras se han inmortalizado en la gran pantalla. Después de todo, ¿cómo logran los prisioneros huir de las instalaciones que están específicamente diseñadas para evitar que escapen? Sigue leyendo y encuentra respuestas en esta primera pequeña colección de escapadas de prisión.

Dillinger escapa de Crown Point

Él fue, posiblemente el ladrón de bancos más infame en la historia de los Estados Unidos. Nos referimos a John Dillinger. Este personaje cimentó su reputación como artista de escape el 3 de marzo de 1934. ¿Cómo? Sea que lo creas o no, está establecido en el libro de novedades de la cárcel de Crown Point, que este criminal uso una pistola falsa que talló en madera y ennegreció con betún, para abrirse paso entre una docena de guardias. Debemos decir en este punto, que la cárcel de Crown Point estaba, supuestamente organizada y estructurada a prueba de escapes.

La huida de Grocio de acuerdo al guion

Lo especialmente cínico de este caso es que el hombre que perpetró esta huida, el holandés Hugo Grocio, es celebrado como el «padre del derecho internacional». Pero es aún más conocido como el hombre que ejecutó una dramática evasión, en 1621, de la fortaleza de Loevestein. Este castillo medieval construido por el caballero Dirc Loef van Horne entre 1357 y 1397 iba a ser la última morada de Grocio. Habiendo sido condenado por alta traición y sentenciado a cadena perpetua, el jurista y erudito no iba a dejar que ese fuese su destino. Así que escapó escondiéndose en un cofre de libros.

La gran fuga de Alcatraz

“Nadie se escapa de Alcatraz”, era lo que se decía al pensar en la conveniente ubicación de isla que tenía esta prisión estadounidense. Pero la fuga de tres reclusos de esta penitenciaría de máxima seguridad la noche del 11 de junio de 1962, hasta inspiró la famosa película de 1979 protagonizada por Clint Eastwood. Esta fuga de la isla de Alcatraz de California tomó seis meses de planificación e involucró todo, desde muñecos de papel maché hasta una balsa inflable hecha pegando impermeables de goma robada. ¿Así o más fascinante?

Jack el resbaladizo

Los atrevidos brotes de Jack Sheppard lo convirtieron en una estrella en el Londres del siglo XVIII. Encarcelado por cuarta vez en 1724 y arrojado al suelo en la prisión de Newgate, Sheppard rompió sus cadenas, escaló una chimenea y usó una manta para descender por las paredes exteriores de las instalaciones.

La mariposa se libera (de nuevo)

Henri Charrière, alias «Papillon» (Mariposa), claramente odiaba ser encarcelado en Cayenne, la notoria colonia penal de la Guayana Francesa. Sus nueve intentos de escape culminaron en una exitosa fuga de 1944 durante la cual flotó en una balsa de coco.

¿Y es que aquí se acaba la historia de las peligrosas y emocionantes fugas o escapes de todos los tiempos? Pues no, te invitamos a que sigas leyendo algunos detalles de otras más en una próxima entrega.