¡Sed de venganza!, ¿Tío, sabías que la serpiente de cascabel puede morder después de muerta?

¿Te gustan las serpientes? Aunque existen muchos entusiastas de los ofidios, muchos prefieren tenerlas lo más lejos posible de su espacio vital. Sea como sea, de algo estamos seguros, las representantes de esta familia de animales, no son precisamente amistosas por naturaleza, mucho menos si nos referimos a las variedades consideradas venenosas. Hablemos de un grupo que tiene una fama especialmente “ponzoñosa”.

Las serpientes de cascabel

Son un grupo de víboras venenosas que solamente viven en el continente americano, desde Canadá a Argentina. A excepción de la Crotalus catalinensis, todas las representantes de estas poseen un cascabel en la punta de la cola. Y no son pocas: existen 30 tipos de serpiente de cascabel de las que te nombraremos solo 6 que son realmente peligrosas: la cascabel tropical, la cascabel diamante, la cascabel cornuda, la cascabel de bandas, la cascabel de mojave y la  cascabel de la pradera. Se ha determinado que los ejemplares de este tipo pueden morder aun después de muertas (como lo lees, ¡después de muertas!).

Se pudiera pensar en una extraña venganza póstuma. Pero es un fenómeno asombrosamente común, según la revista New Scientist. De los 34 pacientes que recibieron tratamiento por mordeduras de esta especie en Arizona (E.U.A.) durante un período de once meses, 5 dijeron que la serpiente los atacó después de haberla matado, según informaron dos médicos que estudian este fenómeno. Una de las víctimas disparó al animal, lo partió en dos por debajo de la cabeza, esperó a que dejara de moverse, y entonces levantó la cabeza, la cual se abalanzó sobre él y le mordió ambas manos.

La explicación a estos sucesos

Lejos de ser un evento producto de “fuerzas malignas”, estudios anteriores han demostrado que la cabeza cortada de la serpiente de cascabel tratará de atacar cualquier objeto que se le coloque enfrente hasta una hora después de haber muerto, dice la revista. Algunos herpetólogos creen que es un acto reflejo causado por los sensores infrarrojos que se encuentran a ambos lados de la cabeza, entre la narina y el ojo, y detectan el calor corporal.  El doctor Jeffrey Suchard advierte que hay que tratar la cabeza decapitada como a una serpiente muy corta. Si no le queda más remedio que tocarla dice, le recomiendo que utilice un palo muy largo.

Excepciones a la regla

Aunque está más que demostrado el carácter sumamente agresivo de cualquiera de las representantes del grupo cascabel, existen su vez, casos singulares que no se explican tan fácilmente. Por ejemplo, el jefe de grupo de protección ambiental de la policía nacional en Caldas, subintendente Fabián Hincapié, confirmó la recuperación de una culebra de cascabel que le servía de mascota a una mujer. Al momento de la entrega de la especie a las autoridades, el animal sólo fue manipulado por la dama quien la acariciaba sin recibir ningún ataque de esta serpiente venenosa y endémica. De acuerdo con las autoridades, la serpiente de cascabel permanecía en la casa de la mujer que además tiene hijos quienes en ningún momento fueron atacados por este animal que puede alcanzar hasta 2,9 yardas de largo y las 9 libras de peso y normalmente vive en bosques arenosos y en zonas costeras.