Muy emotivo: Primer Mustang y su vendedor

¿Te gustan lo reencuentros? A nosotros también. Saber qué ha sido de la vida de amigos, ex compañeros de clase y demás conocidos puede llegar a ser muy gratificante. ¿Y qué podemos decir de lugares donde hayamos estado o vivido? Recordar momentos felices (o no tanto), nos pueden ayudar a valorar nuestra existencia.

¿Qué tal te parece la idea de reunirte con lo primero que habías vendido en algún tiempo? Eso fue lo que le pasó a Harry Phillips, un vendedor retirado de Canadá (quien este momento está ya un poco yayo) que tuvo un feliz reencuentro con “la venta más fácil que haya hecho”, un Ford Mustang que vendió, accidentalmente, hace 55 años.

¿Cómo fue la historia?

Resulta que antes del lanzamiento del Ford Mustang en 1964, a los concesionarios de automóviles se les envió un vehículo de preproducción para exhibir. No estaban destinados a ser vendidos a los clientes, pero uno, con el primer número de serie del Mustang, fue comprado por un piloto en Terranova. Este, en particular, acababa de ser enviado a la concesionaria desde la fábrica, y estaba expuesto cerca de la carretera.

El nuevo Mustang era un descapotable que vestido de color blanco Wimbledon con interior negro, y que rápidamente llamó la atención de un piloto de línea aérea, el capitán Stanley Tucker. Fue un «auto revolucionario» de la época, dijo Phillips. «Lo vio en el camino y yo fui el afortunado que estaba más cerca de él en ese momento. Lo miró y dijo: ‘Es mío'». El auto se vendió por 4,300 dólares canadienses.

¿Por qué es tan particular esta venta?

Como dato curioso, la fecha oficial de lanzamiento del Mustang fue el 17 de abril de 1964, pero el capitán Tucker lo compró el día 14. Así que Tucker hizo un trato con el concesionario de que lo compraría, pero dejó que permaneciera en el estacionamiento para exhibirlo durante un par de semanas. Eso sí, el capitán venía todos los días para asegurarse de que nadie le hiciera nada.

Y es que nuestro vendedor estrella, Phillips, no sabía la importancia del modelo hasta unos meses más tarde, cuando hubo una lucha para descubrir dónde había ido el Mustang con el número de serie 5F08F100001. Ese vehículo era una preproducción y estaba destinado a ser devuelto a Ford.

Para vuestra cultura general, los vehículos de preproducción son esencialmente autos de práctica para trabajadores que los ensamblan. Por ende, estos no tienen la calidad de los autos destinados a la venta, y en este Mustang, los detalles se notaban mucho en paneles torcidos y los detalles faltantes, tales como los anillos alrededor de la cerradura de la puerta.

Sin embargo, por este modelo de prueba con defectos, Ford tardó dos años en negociar con Tucker para recuperarlo. Al fin, el auto fue almacenado y en 1984 hizo su debut en el museo.

El feliz reencuentro

Finalmente, hace poco Phillips tuvo la oportunidad de ver a su venta más importante, gracias a una campaña en redes sociales, «Envía a Harry a Henry», iniciada por su nieta, Stephanie Mealey. Esta iniciativa hizo que Phillips, su hija y su nieta pudiesen a Michigan para una gira VIP. El museo preparó todo un día de actividades reservadas para este senil vendedor que incluyó un recorrido por la planta Rouge donde se construyó ese histórico Mustang. Fue la primera vez de Phillips en el museo. «Es simplemente fantástico, simplemente no puedo creerlo», dijo Phillips sobre su viaje. «Todos me dicen que tome un montón de fotos». Además del Mustang, Phillips vio todos los Ford de estilo antiguo, especialmente los de mediados de la década de 1950.