La sutil magia de los videos ASMR

ASMR es un término muy éxotico para algo muy común que hemos experimentado muchas veces sin darnos cuenta de lo que era.

Este es una de esas instancias en donde reconocemos que lo que ya conocíamos sin nombre ahora tiene un nombre que suena complicado.

Ahora sé que, de niño, yo experimentaba ASMR con mucha frecuencia mientras observaba el mundo natural o ciertas cadencias musicales que me electrificaban todo.

¿Qué es ASMR?

Son las siglas en inglés de Autonomous Sensory Meridian Response, respuesta autónoma sensorial meridiana.

Es una respuesta a un estímulo externo o interno; es autónoma porque es espontánea, aunque pueda ser luego sometida a control; sensorial porque involucra los sentidos o sensaciones; y meridiana en el sentido de definida, importante, clara.

El nombre es un poco complicado porque el fenómeno es complejo y un poco difícil de describir.

Un ASMR es una sensación agradable que puede ser descrita como una cosquillita, o una pequeña corriente eléctrica que, generalmente, nace en el cuero cabelludo y se desplaza por el cuello hasta la parte alta de la espalda. Es una sensación sutil que te dice que algo te gusta. A veces puede presentarse también un leve estremecimiento o piel de gallina.

Otros nombres han sido propuestos. Formalmente ha sido llamada: euforia inducida por atención, auralmente inducido orgasmo sensorial.

Informalmente también tiene varios nombres:  hormigueo cerebral, hormigueo de la columna, masaje cerebral, orgasmo cerebral.

¿Qué lo produce?

Se les llama gatillos, la mayoría de las veces son estímulos auditivos o visuales, y pueden encontrarse en las actividades de la vida diaria.

Los más comunes son:

  • Escuchar una voz suave o susurrada.
  • Escuchar sonidos sutiles y repetitivos como el pasar las páginas de un libro o el sonido de un teclado.
  • Observar atentamente a alguien llevando a cabo una actividad mundana como cocinar.
  • Recibir atención personal amable como las manipulaciones del cabello por un estilista.
  • Escuchar una voz explicando un concepto o un plan.

¿Será por eso que los programas de concina son tan populares?

¿Será por esto que a los amantes les encanta hablar y que les hablen en susurros?

¿Será por esto que hay profesores a lo que nos encantaba oír y a los que siempre les entendíamos sus clases?

Es muy significativo el que mucho de esto depende de la atención. Cuando escuchamos, o vemos, con la atención enfocada en el fenómeno, nuestro ruidoso intelecto se acalla facilitando el flujo libre de las sensaciones.

Enfocar nuestra atención nos libera de las ataduras, nos separa de los pegajosos abrazos del pasado y nos abre a lo que nos rodea.

Esto siempre, siempre, es agradable.