¿Qué tienen en común un silbido, una aldea y el amor de tu mamá?

Cuando naciste tu mamá te dio un nombre. Si todo fue hecho de manera natural y no bajo presiones artificiales como hay-que-seguir-la-tradición o debe-ser-el-nombre-del-abuelo, fue tu mamá quién lo escogió. Como debe ser.

Ese es el nombre que aparece en tu documento de identidad y por el que todo el mundo te conoce.

Pero en esta distante, pequeña y desconocida aldea del noreste de la India, en el estado de Meghalaya, llamada Kongthong, ese no es el nombre que importa.

Tu mamá silba

Kongthong, hogar de la etnia Khasi, está rodeada de exuberante selva y colinas que suben y bajan suavemente como ensayando para su encuentro con la montaña más al norte.

Es un pueblo escondido entre cerros y un mar verde a varias horas de dura travesía desde el pueblo más cercano. La electricidad llegó a ellos apenas en el año 2000 y finalmente tuvieron una carretera de tierra en el 2013.

Su principal medio de vida es el cultivo de la llamada hierba escobera, una hierba alta del género Thysanolaena, comúnmente usada para hacer escobas.

En esta aldea, cuando un niño nace, además del nombre convencional, la mamá compone una breve canción con silbidos, gorjeos y pitidos. Esta melodía será la llave de identificación del bebé para toda su vida. Ella lo llamará silbando cuando lo necesite a su lado o cuando quiera enviarle un sencillo mensaje. A menos que esté realmente enojada, en ese caso lo llamará gritando su nombre “legal”.

Esta inusual costumbre, que bien podría ser única en el mundo, se conoce como “jingrwai lawbei”.

La selva que canta

Caminar por el campo alrededor de Kongthong es estar dentro de una variada y entretenida melodía cuando los campesinos y cultivadores de hierba se llaman continuamente silbándose unos a otros.

Una llamada dura unos 30 segundos en promedio, es una versión larga del nombre original aumentada por variaciones que comunican significado e intención.

Dentro del pueblo se oyen silbidos para llamar a cenar, o para saber dónde están, o amigos llamándose para reunirse en tal o cual sitio.

Pyndaplin Shabong, de 31 años y madre de tres, dice que cada canción es inspirada por el amor y el júbilo que su bebé trae con él.

La identidad de todos

Jingrwai lawbei significa “la canción de la primera mujer del clan” en honor a la mítica madre del pueblo Khasi, una semidiosa que dejó en ellos una tradición de unión con la naturaleza.

Todas las criaturas viven en armonía llamándose unas a otras en diferentes lenguajes y los Khasi se suman a ella por medio de los nombres de amor que los corazones de las madres componen para ellos.