¿Quién es tu amigo? Estas son las señales

Two children, fighting over toy in the park on a rainy day, autumn time

¿Hubo una imagen clara en tu mente al hacerte esta pregunta? Eres entonces afortunado porque los amigos son raros.

Muy raros. Hay una frase de la cual desconozco su origen aunque creo que es un proverbio budista, dice así:

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”.

¿Con qué frecuencia crees que esto pasa? Los amigos son más raros que un taxi cuando hay mal tiempo.

Si no puedes identificar a un amigo lo que sigue por lo menos te ayudara a definirlo.

1. Ellos confían en ti.

Confianza mutua es una de las bases de la amistad y confianza es sinónimo de apertura, de abrir puertas, de dejar pasar. Un amigo no tiene miedo de abrir su alma contigo porque sabe que no habrá juicios vanos. Un amigo se siente cómodo siendo vulnerable contigo.

2. A tu amigo le gustas tú porque eres tú.

Todos tenemos nuestros detalles, nuestras fallas y defectos. ¿Quién no? Algunos las aceptan, otros no. Los verdaderos amigos son los que entienden que sin esas fallas tú no serías tú y no solamente las aceptan sino que las entienden.

3. Un amigo abre sus brazos a tus espantos.

Cuando te sientes profundamente frustrado, o histérico, cuando te desbaratas y comienzas a caerte a pedazos, un amigo no huye de ti, es cuando más se acerca, te derrite con su abrazo y te ayuda a encontrar la solución.

4. Aún mejor y más importante, un amigo es una conciencia, un faro, cuando la noche es más oscura.

¿Haz visto en películas a alguien perdido, desesperadamente buscando una salida, y de repente oye a alguien gritando: ¡Sigue mi voz!? Eso es un amigo, alguien que siempre tiene voz para guiarte.

5. Con frecuencia un amigo te conoce mejor de lo que tú te conoces.

Por el hecho de tener un punto de vista separado de ti puede observarte mejor y mediante esta objetividad define mejor tus límites. Por el hecho de estar dentro de ti un amigo conoce tu fuerza interior y sabe los límites que puedes romper. Un amigo sabe cuándo empujar para que tu paso sea más largo.

6. Un amigo cree en ti.

Incluso si tú no crees en ti mismo. Como pasa con frecuencia. Nosotros tendemos a concentrarnos en lo que hacemos mal. Eso se siente más seguro que confiar demasiado en nuestras fuerzas y terminar aplastados por la vida. Si vamos a terminar en el suelo de cualquier manera, ¿por qué no quedarnos allí, verdad? Un amigo no nos ve así, no nos ve en el suelo, nos ve levantándonos. Siempre nos ve levantándonos.