El takhi, el último caballo salvaje

Sólo quedaban 13 de estos robustos caballos en 1969 en el mundo, todos ellos en zoológicos. Entonces fue declarado extinto en estado salvaje. Su suerte muy incierta.

El takhi, o caballo salvaje de Mongolia, o el caballo de Przewalski, fue descrito formalmente por primera vez en 1881 por un naturalista ruso llamado Nikolai Przewalski. Su taxonomía no es clara ya que los taxonomistas no están de acuerdo si es una especie por sí misma, Equus Przewalski, o una subespecie del caballo salvaje, Equus Ferus.

Hasta el siglo 18 el takhi era libre, numeroso, abundante, pero sus números por alguna razón aún no bien entendida comenzaron a disminuir. La última manada se vio en 1967 y en 1969, en sólo dos años, se vio al último caballo en las praderas mongolas.

Como dije, algo más de una decena de ejemplares, todos capturados en 1945, quedaban vivos en diferentes zoológicos alrededor del mundo. Entonces se inició un programa urgente de cría en condiciones controladas con el sabido riesgo de tratar de repoblar una especie con una base genética muy limitada.

En pocos años sus números comenzaron a recuperarse para luego iniciar los pasos para reintroducirlos en las praderas. El último conteo oficial de 2011 mostró una población salvaje de 300 animales.

Muchos consideran al takhi como el último caballo salvaje porque nunca fue domesticado. La mayoría de los llamados caballos salvajes actuales, como el mustang norteamericano, son descendientes de caballos domesticados que se volvieron salvajes. No así el takhi, quizás por su pequeño tamaño. Además, estudios de ADN han demostrado sin dudas que el takhi no desciende del caballo doméstico.

En 1992 se introdujeron de nuevo en Khustain Nuruu, uno de los lugares originales en su existencia y para ayudar en el proceso de recuperación se declararon unas 50.000 hectáres como área protegida Especial con la única finalidad de lograr establecer y mantener una población estable y autosustentable de este único animal.