La vicuña y el vellocino dorado

Los Incas creían que era un animal especial con poderes sobrenaturales, estaba prohibido cazarlas y sólo la nobleza podía usar vestimenta hecha con su vellón.

Irónicamente ese estatus especial casi las llevó a la extinción.

Pequeña, elegante y de aspecto delicado la vicuña prospera en las duras condiciones climáticas del altiplano andino gracias a un sistema circulatorio adaptado a los bajos niveles de oxígeno y un estómago adecuado a las secas hierbas de la montaña.

La lana de oro

Es su vellón sin embargo lo que la hace un animal especial.

En el negocio de los textiles de origen animal mientras más fino es el pelo mejor, más flexible y delicado es el tejido. Por lo tanto más costoso.

Las fibras del vellón de la vicuña, que ella produce como aislante contra las bajas temperaturas de su hábitat, tienen un espesor de tan sólo 12 micrones o menos. Esto lo hace el vello más fino del mercado. Como comparación la cachemira vale aproximadamente 5 veces menos.

El pelo crece muy lentamente y para los Incas el esquilado era una ceremonia sagrada que se hacía cada 4 años cuando se recogían las manadas de vicuñas y se liberaban una vez esquiladas.

Luego llegaron los conquistadores. La caza de la vicuña por el pelo fue incesante y para mediados del siglo XX sólo quedaban unas pocas miles de ellas.

Los esfuerzos por salvarla

El gobierno de Perú estableció reservas y parques naturales, prohibió su caza y la enta de la lana. A nivel internacional también se prohibió el mercado de vicuña, pero la verdadera recuperación comenzó con la vuelta a la tradición.

El antiguo sistema Inca de mantener rebaños y esquilarlas sin sacrificar animales fue resucitado y puesto en manos de los habitantes que comparten la tierra con la vicuña.

El programa fue tan exitoso que en 1994 la prohibición internacional para comerciar el vellón fue anulada.

La actividad del esquilado era conocido por los Incas como chaccu y hoy en día es una actividad festiva, con danzas en trajes típicos y música, abierto al turismo en algunos sitios de Perú.

Casa vicuña individual es esquilada cada 2 años produciendo 200 gr de vello cada vez con un costo en el mercado local de unos 400 dólares por kilo.

En el mercado internacional una bufanda puede costar unos $ 3.000 y una chaqueta llega a los $ 18.000.

La vicuña es un buen ejemplo del uso ecológico que se le puede dar a un recurso raro, es el reconocimiento de que en la naturaleza está nuestro tesoro.