¿Será que abusamos de los calmantes?

¿Has sufrido de estrés en algún momento de tu vida? Es muy probable. Las tensiones de la vida diaria en un mundo tan cambiante y apresurado, sumado a desafíos que puedan presentarse en nuestra vida diaria, pueden llegar a ser un motivo de angustia que tal vez, sean difíciles de capear solo con nuestra fuerza de voluntad. En este particular, la industria médica ha tenido un papel importante al generar diversos fármacos que nos pueden ayudar a mitigar un poco los efectos físicos que la tensión diaria pueden tener en nosotros.

Además, en el campo médico se han diagnosticado y tratado diversos males relacionados con la tensión, estrés y angustia mental que se originan en problemas físico-químicos en el cerebro de quienes los padecen y que, desde luego, tienen como parte de su tratamientos el uso de diversas drogas médicas. Sin embargo, debido a los efectos secundarios del uso de los mismos, o de los posibles efectos placenteros que se pueden derivar del consumo de estos fármacos, parece haber una creciente tendencia a incrementarse la venta de los mismos.

¿Estaremos abusando de los calmantes?

Pues según el periódico The Courier Mail, los australianos sí. Un funcionario de Australia anunció recientemente que los australianos toman cuatro mil millones de analgésicos cada año. Lo más preocupante es que cada vez más escolares, especialmente chicas, se están convirtiendo en consumidores habituales. 

El Departamento de Educación de Australia ha preparado el libro Painkillers: A Student Workbook (Calmantes: libro de texto para los estudiantes) para que se distribuya en todas las escuelas públicas con el propósito de tratar de reducir la necesidad de que los escolares tomen drogas para afrontar sus problemas. 

Un médico dijo que muchas féminas han crecido pensando que deberían tomar pastillas para todos los males. Y entre los posibles efectos secundarios de tomar demasiados analgésicos mencionó la anemia, el estreñimiento y el dolor de estómago. Como remedios alternativos para los dolores de cabeza y otros dolores de poca importancia, el mismo médico recomienda beber agua, acostarse temprano, hacer ejercicio, caminar al aire libre y tomar con regularidad comidas nutritivas.

Con la esperanza de enfrentarse con éxito a las inquietudes de la vida, muchas personas acuden a drogas tranquilizadoras. Por ejemplo, recientemente, durante un solo año y tan solo en los EE. UU, se llenaron unos 57 millones de prescripciones para solamente un tipo de droga: un calmante. Sin embargo, existen peligros que deben considerarse. En el Post de Nueva York del 26 de abril de 1978 Harriet Van Horne declaró: El Instituto Nacional para el Control del Abuso de las Drogas informa que unos 30 millones de mujeres usan calmantes y 16 millones usan barbitúricos. 

El diario Herald Sun, de Melbourne, Australia, informa que “los australianos gastan 3.000 millones de dólares al año en fármacos y están volviéndose cada vez más adictos a los calmantes recetados”. El ministro de Salud de Victoria advirtió: El abuso de los medicamentos recetados se está convirtiendo en un problema sin que nos demos cuenta; estos pueden resultar tan perjudiciales para la salud y el modo de vida como las drogas ilícitas.

Un consejo 

White Pills and Bottle on wooden table

Una manera de evitar que muchos jóvenes y personas se vuelvan adictos a estos supuestos calmantes es permitir que la persona se expresen libremente sobre cómo se sienten; así los demás pueden entender mejor por lo que alguien pudiera estar pasando. Y piense en la recompensa: usted habrá contribuido a que otra persona tenga una vida más plena y significativa.