¿Tienes problemas con tu descanso? Hablemos del colchón

¿Qué tal dormiste anoche? ¿Crees que descansas lo suficientemente cómodo? En este particular, un factor determinante en nuestro buen descanso es nuestro colchón. Sea que lo reconozcamos o no, pasamos más de la mitad nuestra vida sombre ellos. Así que estos sitios para el descanso deben tener nuestra atención con cierta frecuencia. La historia del colchón transcurre en paralelo a la humanidad. Desde la Prehistoria hasta nuestros días, el hombre ha buscado un método de descanso y ha trabajado para mejorarlo.

Cada noche, tumbado en el colchón, el hombre marcaba las pautas de este avance, pues las incomodidades le obligaban a buscar otro método más eficaz para dormir. Esta ansia por mejorar le ha llevado hasta convertir el colchón en un símbolo del descanso. Esta es una historia que siempre mira hacia delante, aunque para ello haya que remontarse hasta sus inicios.

Los tipos de instrumentos para el descanso

A groso modo, podemos mencionar que existen varios tipos de colchón en base a su fabricación, materiales y propiedades: colchón de muelles ensacados, colchón de espuma HR (HIGH RESILIENCE), colchón de látex, colchón viscoeláctico, colchón de muelle bonell. 

Sin embargo, a la hora de elegir el colchón que mejor se adapte a nuestras necesidades hemos de tener claro que no existe ningún material que sea el mejor indiscutiblemente. De hecho, existen numerosas discrepancias entre especialistas, fabricantes y consumidores. La elección del colchón se trata de algo absolutamente subjetivo. Pero siempre es interesante tener en cuenta las recomendaciones, y, a la hora de comprar, lo importante es poder probar y tumbarse en el colchón durante unos diez minutos para hacerse una idea del confort del colchón en cuestión.

Permítenos unos consejos

Transpirabilidad, temperatura, adaptabilidad, la prueba, son algunas pautas para comprar un colchón. Para probar el colchón en tienda es altamente recomendable llevar ropa cómoda y tomarse el tiempo que se necesite para valorar la sensación del colchón. De modo que no tiene que darle vergüenza el hecho de quitarse los zapatos y pasar unos minutos tumbado, especialmente en la postura en la que solemos dormir. El largo del colchón debe medir 10 centímetros más que la altura de quien duerma en él. En caso de que sea una pareja, se debe tomar como referencia a la persona más alta.

Para el ancho apenas hay discusión, cuánto más ancho sea mejor, no obstante, también dependerán otros factores como el tamaño de la habitación. Dependiendo de lo firme que quieras la cama, hay distintos tipos de base que te pueden ir mejor o peor. ¿Cada cuánto cambiar el colchón? Se recomienda que sea como máximo cada 10 años, pero siempre que tu cuerpo sufra cambios o si adviertes que descansas mal, es muy probable que tus necesidades hayan cambiado y debas plantearte cambiar el colchón antes del tiempo máximo recomendado.

Nuestra vida es bastante ocupada. Debemos cumplir con un sinnúmero de obligaciones y horarios a diario. Así que el tiempo que dedicamos a descansar, sea mucho o poco, debe contar como el de un descanso apropiado. Nos lo merecemos y nos ayudará a enfrentar mejor los desafíos del día siguiente. Así que si te está dando problemas, ¿Qué esperas? ¡Cambia tu colchón!